Lección 5
Origen e historia de las Iglesias reformadas en Europa
   
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3. Los Países Bajos

El territorio actual de los Países Bajos no es idéntico con el de la época de la Reforma; éste último incluía lo que hoy son Bélgica y Luxemburgo. Los primeros mártires evangélicos en Bruselas murieron en la hoguera en 1523. Hasta 1560 existieron diversas corrientes y grupos reformados, fuertemente perseguidos sobre todo en el sur de Holanda. Había muchos clérigos y cultos influenciados por corrientes erásmicas y también luteranas. Además, a partir de 1530 se formaron diversos grupos de los llamados anabaptistas que contribuyeron decisivamente a la fundación del “reino de los anabaptistas” de Munster en 1534/1535. Después de la destrucción de éste, los anabaptistas fueron cruelmente perseguidos, y recién a partir de 1550 se formaron en segunda generación, entre otros con Menno Simons - de ahí los Menonitas -, nuevos círculos anabaptistas que volvieron a fundar congregaciones.
A partir de 1550, los reformados hicieron su propia Iglesia clandestina en el sur de los Países Bajos. Siguiendo el modelo de los hugonotes, se autodenominaron “Iglesia bajo la cruz”. Para los pastores que viajaban constantemente por el país, la iglesia de Emden era fundamental, por lo que la llamaban "moederkerk" (iglesia madre en holandés). En 1561, Guido de Brés redactó la Confessio Bélgica (Confesión Holandesa), que en parte se remonta a la Confessio Gallica. El Catecismo de Heidelberg es traducido al holandés en el mismo año de su redacción, en 1563. Los dos documentos constituyen el fundamento de la doctrina reformada holandesa.
La división de los Países Bajos se inicia en 1566. Por encargado de su soberano, el rey español Felipe II, el duque de Alba invade los Países Bajos para someter a los reformados. Bajo la batuta de Guillermo de Orania (1533-1584) se forma una fuerte oposición; la consecuencia es la llamada Guerra de Ochenta Años (1568-1648). En 1648, el sur del territorio (la actual Bélgica y Luxemburgo) quedó en manos de los españoles y, por ende, se tornó católicorromano. El Norte (la actual Holanda), permitía varias confesiones, privilegiando a los reformados.
Las congregaciones reformadas se reunieron por primera vez en 1568 en el llamado Convento de Wesel (en la Baja Renania, fuera de las fronteras holandeses). En 1571 tuvo lugar el primer sínodo en Emden; ésta es la fecha desde la cual se puede hablar de la existencia de una Iglesia reformada en los Países Bajos. En el sínodo de Emden se decidió un reglamento eclesiástico que sirvió como modelo para las posteriores congregaciones reformadas en los Países Bajos.

Del “Reglamento Eclesiástico de Emden” de 1571

1. Ninguna congregación debe prevalecer sobre o dominar sobre otra, ningún pastor sobre otros pastores, ningún anciano sobre otros ancianos, ningún diácono sobre otros diáconos. Más vale que eviten cualquier sospecha u oportunidad para hacerlo.

6. En las congregaciones individuales debe haber sesiones o consistorios de pastores, ancianos y diáconos por lo menos una vez a la semana, en el horario y lugar que sean más propicios para las congregaciones.

7. Aparte de estas reuniones, debe haber cada tres o seis meses asambleas conjuntas de varias congregaciones vecinas, de la forma que éstas lo estimen útil o necesario.

8. Además debe realizarse una vez al año una asamblea especial de todas las congregaciones esparcidas en Alemania y la Frisia Oriental, lo mismo que una asamblea de las congregaciones en Inglaterra, y de aquéllos que están bajo la Cruz.

9. Finalmente, debe haber una asamblea cada dos años que convoque a todas las congregaciones holandesas.

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Poco tiempo después de 1571, las congregaciones lograron organizarse. Se formaron sínodos provinciales, y en 1578 tuvo lugar el primer sínodo general holandés. Tempranamente quedó en evidencia que los reformados holandeses no compartían un origen común, sino que más bien se orientaban por varios personajes, sobre todo Calvino, pero también Zwinglio y Erasmo. Entre las distintas corrientes surgieron conflictos vehementes. El profesor Jacobo Arminius de la ciudad de Leiden afirmaba que la predestinación de los hombres se debía al hecho de que Dios había presentido su fe. Su rival Francisco Gomarus, también profesor en Leiden, defendía la idea de que la fe sólo se concedía a los que habían sido predestinados por Dios. El fondo teológico del conflicto era la pregunta por la relación entre del actuar divino (predestinación) y humano (fe), considerados competitivos. Ambos teólogos tenían muchos seguidores. Tanto los “remonstrantes” (discípulos de Arminius) como los “contra-remonstrantes” (discípulos de Gomarus) entregaron peticiones al Estado holandés. En 1618/1619, el sínodo general de Dordrecht decidió a favor de los contra-remonstrantes. A consecuencia de esta decisión se formó, aparte de la Iglesia reformada, otra Iglesia más pequeña, la Iglesia remonstrante (“Remonstrantsche Broederschap” en holandés), que existe hasta hoy día.
En el siglo XVII, también llamado “edad de oro” de los Países Bajos, la Iglesia reformada paulatinamente se desarrolló como Iglesia estatal. Se publicó la traducción holandesa de la Biblia (“Statenvertaling”), cuya influencia sobre la cultura e idioma del país es comparable con de la traducción bíblica de Lutero en Alemania. Dentro de la teología surgió, con la recepción de la filosofía aristotélica, una corriente ortodoja, interesada en la conservación de la doctrina correcta. Luego, sin embargo, se originaron dos corrientes contrarias a la ortodoxia. Por un lado se trató de la llamada “Nadere Reformatie”, orientada hacia la “praxis pietatis”, la renovación de la vida. Su padre es Gisbert Voetius, fundador de la universidad de Utrecht. Y por el otro lado está la teología federal de Juan Coccejus de Bremen. Esta se centra en la idea de la alianza y enseña una revelación continua de las alianzas de Dios con los hombres. En el transcurso del siglo XVIII, la ilustración ganó terreno en la teología. Después de 1830, en Groningen surgió un movimiento que se orientó por la presencia del amor a Dios de Jesús, siendo Jesús el modelo para todos los seres humanos.

Abrahám Kuyper
(1837-1920)

A partir de 1834, bajo la batuta del pastor Hendrik de Cock, se desarrolló la llamada “Afscheiding” (separación, en holandés), un movimiento de protesta contra el influyente modelo de Groningen. Esta contracorriente fue perseguida hasta 1840, pero luego logró formar una pequeña Iglesia propia con varios miles de fieles y un sínodo.
A partir de 1870, la presencia de Abrahám Kuyper (1837-1920) causa revuelo. Kuyper edita su propio diario, funda su propia universidad (“Vrije Universiteit Amsterdam” o Universidad Libre de Amsterdam) y su propio partido. Su objetivo es despertar a la Iglesia reformada de su letárgica y superar al liberalismo; pero luego se enfrenta a la oposición de la Iglesia oficial (?) (“Hervormden Kerk”). Cuando quedó claro que un consenso no era posible, Kuyper quebró con la Hervormden Kerk y empezó a formar sus propias congregaciones. El movimiento es llamado “Doleantie”, del latín dolere, estar de luto. Más de 200.000 personas le siguen. En 1892, la Afscheiding y la Doleantie se reúnen en las Iglesias reformadas de los Países Bajos (“Gereformeerde Kerken in Nederland”), que alrededor de 1900 agrupa a alrededor del ocho por ciento de la población holandesa. Otros cismas en el siglo XX llevaron a la existencia de actualmente 17 diferentes Iglesias reformadas en los Países Bajos; muchas de ellas, sin embargo, muy pequeñas. Desde los años sesenta del siglo XX se está dando una corriente contraria: La Hervormde Kerk y las Gereformeerde Kerken in Nederland comienzan, junto con la pequeña Iglesia evangélica luterana de Holanda, un camino de acercamiento que todavía está en desarrollo. Este proceso es llamado “Samen op weg” = caminando juntos.
Hoy en día, en los Países Bajos cerca del 20% de la población pertenece a una Iglesia evangélica, un poco más son católicorromanos, y más de 40 por ciento no pertenecen a ninguna Iglesia. Con estas cifras, Holanda es el país más secularizado en Europa del Oeste. Muchos templos hoy día son usados para otros fines que los eclesiásticos.