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Lección 5
Origen e historia de las Iglesias reformadas en Europa
(Impresión)
8. Rumania (Transilvania)
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Juan Ontero
(1498 – 1549) |
Hasta 1541, Transilvania formó parte del reino
húngaro. Hacia fines del siglo XVII se convirtió en protectorado
autónomo de los turcos. El reformador destacado de Transilvania
es Juan Ontero (Honterus), quien introdujo la reforma luterana en Kronstadt
en el año 1542. Hasta 1550, la Iglesia completa de Transilvania
se había convertido bajo la batuta del clérigo, respetando
en sus inicios el luteranismo moderado en la tradición de Felipe
Melanchthon. A partir de 1550, sin embargo, la mayoría de la Iglesia
de Transilvania tendió hacia la corriente reformada. Muy importante
resultan los dos pastores Gregor Szegedi y Pedro Méliusz Juhasz.
En el conflicto sobre la naturaleza de la presencia de Cristo en la Santa
Cena representan una comprensión que parte de la vida de Jesucristo:
No hay comunidad con el cuerpo de Cristo sin la fe en él; el “cuerpo
vive de la mente”. Esta posición cercana al calvinismo paulatinamente
convenció a la Iglesia transilvana. El año 1564 es considerado
como el año uno de la institución en Transilvania, y hasta
1567 la gran mayoría de los pastores había optado por la
Reforma reformada.
En 1565 fue introducido el Catecismo de Heidelberg en Klausenburgo (hoy
la ciudad se llama Cluj Napoca / Kolosvar). El Estado, sin embargo, entre
1566 y 1571 apoyó más bien el unitarismo (o antitrinitarismo).
Hasta hoy existen congregaciones unitarias en Transilvania. Alrededor
de 1571, el católico Stephan Báthori se convirtió
en príncipe de Transilvania. Apoyó a la Iglesia católicorromana
y ayudó además sobre todo a los luteranos. No tocó
el principio de la libre elección de la confesión por parte
de las ciudades. Los príncipes de Transilvania estaban al servicio
de Habsburgo, por lo que amenazaba una recatolización. Sin embargo,
en la así llamada “Guerra Larga” (1593 - 1606) la alta
nobleza reformada logró conquistar el poder en Transilvania. Al
mismo tiempo, la soberanía de los turcos favoreció a los
reformados porque éstos, más la nobleza, formaban un frente
común anti-habsburgo.
A partir de 1692, la situación favorable para la Iglesia reformada
cambió con la ocupación de Transilvania por el imperio de
Habsburgo: se confiscaron iglesias, incluso se prohibió el uso
del Catecismo de Heidelberg; una recatolización completa, sin embargo,
no fue posible debido a la rebelión contra Habsburgo entre los
años 1705 a 1711.
Recién la “Patente de Tolerancia” de 1781 trajo un
cierto alivio; al mismo tiempo se produjo – como en otros lugares
– un vaciamiento de sentido en la vida eclesiástica. Recién
en la segunda mitad del siglo XIX hubo innovaciones en distintos niveles:
por ejemplo se construyeron nuevos colegios, iglesias y casas parroquiales,
y se reorganizó la facultad de Klausenburgo.
Después de la Primera Guerra Mundial, Transilvania quedó
como parte de Rumania. Después de la Segunda Guerra Mundial fue
fundada la Iglesia Reformada de la República Popular de Rumania
cuyo radio de acción va más allá de Transilvania.
Hoy más de 725.000 reformados viven en dos distritos eclesiásticos
con cerca de 800 congregaciones.
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