PÁGINA INICIAL    DIRECCIONES    ÍNDICE    DÁLOGO    SOBRE NOSTROS 
 

 
 
CAPACITATIÓN
 
CURSO BÁSICO

 

 

Lección 6
Las confesiones reformadas en los siglos XVI y XVII
   
(Impresión) (foro de debates)

Introducción
1. Acerca de la comprensión de la confesión reformada
2. Confesiones del territorio de la Reforma suizo-alemana
3. Confesiones de la Reforma calvinista
4. Confesiones de los territorios alemanes
5. Confesiones de Europa del Oeste y Noroeste
6. Confesiones de Europa del Este y Sudeste
7. Panorama de los orígenes del confesionalismo del siglo XVIII al siglo XX

1. Acerca de la comprensión de la confesión reformada

El punto de vista reformado acerca de las confesiones se caracteriza por varias dimensiones distintas:

  1. En un primer plano, se enfatiza la particularidad en cuanto a los territorios y las épocas. Las iglesias reformadas – al contrario de aquéllas luteranas – no se basan en una sola confesión válida. Para Alemania, la confesión decisiva es el Catecismo de Heidelberg; para los Países Bajos, lo son la Confessio Bélga, el Catecismo de Heidelberg y, con algunas concesiones, las Doctrinas de Dordrecht. Los países anglosajones se basan en la Confesión de Westminster, en Hungría prevalece la Confesión de Erlauthal y en los Estados Unidos, las iglesias reformadas generalmente se orientan por confesiones distintas. Esta lista podría ampliarse sin problema alguno. Las confesiones no constituyen un lazo que une a todos los miembros de la familia reformada, pero sí vinculan algunas iglesias con otras y son válidas más allá de las fronteras nacionales. Además de estas limitaciones territoriales, las confesiones siempre tenían limitaciones temporales, siendo no todas las confesiones reformadas válidas durante todos los siglos. Existen confesiones que fueron muy actuales en su época como, por ejemplo, las Doctrinas de Dordrecht del año 1648 o también la Confesión Escocesa. Después de un tiempo, perdieron su importancia. Es esta diversidad lo que caracteriza el protestantismo reformado. Las colecciones de escrituras confesionales reformadas que datan de tiempos anteriores deben entenderse como documentaciones más que normas. En la época de la Reforma, no había intentos de formular una unidad confesional, ni existía, en tiempos posteriores, un consenso general de que una fórmula única fuera posible o incluso necesaria. Siempre había, sin embargo, colectores de escrituras confesionales; por ejemplo, existe una amplia edición del año 1903 que estuvo a cargo del profesor de teología reformada E.F.K. Müller en Erlangen, Alemania. Recién en el año 2002, se publicó el primer volumen de una nueva edición de las confesiones reformadas que contará con cinco volúmenes.
     
  2. En un segundo plano, hay otro hecho importante: Todos los enunciados confesionales reformados pueden ser enmendados, es decir, siempre puede haber un mejor discernimiento de la Biblia. Un buen ejemplo para esta actitud es el prólogo de la Confessio Helvetica Posterior que data del año 1566: “Testificamos, por sobre todas las cosas, que siempre estamos totalmente dispuestos a detallar nuestras exposiciones en general y en específico si alguien lo desea. Finalmente cederemos a los que nos abran los ojos respecto de la palabra de Dios con una profunda gratitud hacia ellos, siguiendo a nuestro Señor a quien debemos todo honor y toda gloria.” Palabras similares encontramos en la “Confessio Scotica” de 1560: “Si en esta nuestra confesión alguien encuentra algún artículo o alguna frase que no coincida con la santa palabra de Dios, le rogamos que nos lo indique por escrito por el amor cristiano. Le prometemos en conciencia y honor que, o bien refutaremos sus reparos por la misma palabra de Dios, esto es, por la Escritura, o bien rectificaremos lo que resulte ser equivocado.” Los autores de las confesiones dicen explícitamente que su confesión es reversible, que depende de su modesto entendimiento y que en principio puede ser cambiada. De este modo, los autores declaran en forma muy clara sus limitaciones y su dependencia del contexto. Sin esta limitación, la confesión se malinterpretaría porque se podría entender como una sublimación. Se enfatiza la brecha principal, por un lado entre el conocimiento de los autores, esto es, el texto de las confesiones, y la Biblia por el otro lado.
     
  3. Además de estas dos dimensiones que enfatizan la particularidad, hay un tercer aspecto que conscientemente resulta en una tensión con las primeras: la universalidad. La confesión no tiene sólo la intención de formular un discernimiento subjetivo. Si bien respeta esta particularidad, esta declaración de fe tiene otra intención más profunda que supera sus limitaciones: la reivindicación de la verdad universal que no sólo concierne a la propia iglesia. La referida Confesión Escocesa dice: “Y es nuestra decisión determinada aferrarnos a la confesión de nuestra fe enunciada en los siguientes artículos, inspirados por el poderoso espíritu de nuestro Señor Jesucristo.” Esta reivindicación es tan explícita como la relatividad anteriormente expresada. Se deja en claro que las confesiones no son enunciados meramente privados, sino que ellas tienen como objetivo denominar la verdad en sí, no una verdad particular para una u otra iglesia regional o local. La confesión es una expresión universal y católica (=general) que concentra la verdad de la iglesia entera. La confesión habla en forma universal, consciente de su propia particularidad.

 

 NOVEDADES   DE TODO EL MUNDO   ARM   BIBLIOTECA   CAPACITACIÓN   ENCICLOPEDIA   LINKS 
 
nach oben

Copyright © 2002 reformiert online
Stiftung Johannes a Lasco Bibliothek Grosse Kirche Emden
Kirchstrasse 22, 26721 Emden, Deutschland
Telefon: 04921 - 9150 - 0, Telefax: 04921 - 9150 - 50
Internet: http://www.reformiert-online.net
Email: fasse@reformiert-online.de
nach oben